Las ventanas de los edificios parecen ojos
ojos multiplicados
Las tapas de las alcantarillas parecen ojos
ojos solitarios
Las ruedas de los carros parecen ojos
ojos dinámicos
Los tornillos de las bisagras parecen ojos
ojos ajustados
La luna en septiembre parece un gran ojo
un ojo de cíclope
Sólo mis ojos no parecen ojos
sino huecos en las manos
Por eso yo los llamo ojitos infantiles.
Laura: Me alegra que no hayas abandonado tu blog. Si lo hubieras hecho, de todos modos, abandonar este u otro espacio, no hubiera sido lo mismo que abandonar la escritura, que, en todo caso, nos abandona a nosotros. Y esa última, es una verdad bien discutible. A veces los signos plásticos, las representaciones literarias o las figuras poéticas, por ejemplo, no dicen simplemente aquello que, de manera difusa, percibimos. A veces, el arte no busca nombre para un sueño, para una memoria, para una oscuridad del lenguaje o del alma. A veces, el arte, los crea. Digo, hay un ejemplo en la pintura con respecto a la perspectiva. Esa técnica, exclusivamente plástica, acabó por estructurar la percepción de los hombres de una manera tal que ya no pudieron ver de otro modo. Bueno, creo que con la poesía sucede algo parecido. La poesía no es un mero artificio lingüístico, una variante ("rebuscada" o compleja) de la expresión. La poesía es una forma de estar en el mundo, quiero decir, una forma singular de decir el mundo, pero también de vivirlo o sentirlo. Los directores de cine ven las acciones de las personas, su kinésica, las dinámicas corporales, las modulaciones de la voz, la gestualidad, en términos fílmicos. Los pintores ven, antes que nada, pinturas. Para los músicos ningún sonido del mundo resulta inocente, ni está desnudo. Pienso que para los poetas, en el mismo sentido, ningún dolor puede quedar huérfano, el tiempo no puede discurrir sin que nos metamos nosotros en el medio, no podemos tolerar la soledad propia, ni la ajena. La poesía es, como las otras que decíamos, una manera de estar aquí, y todas las maneras en que intentamos decir o nombrar aquello inefable. Una canción popular de Mendoza, una provincia de Argentina, se refiere a la poesía como "ese arbolito sin hojas que da sombra". Estamos deshojados, che, y nos morimos. Pero también estamos acá hablando, compartiendo, ejerciendo esa profunda esperanza que tiene la vida (incluso, a veces, a pesar de nosotros). Yo encontré algunas de las más hermosas definiciones de la poesía, también en poemas de Juan Gelman. No los voy a traer a esta misma hojita, porque resultaría tedioso, a simple vista, ver tantas palabras agolpadas. Pero te dejo dos nombres: "Arte poética" y "Final".
ResponderEliminarNo molesto más. Te mando un beso grande. Nos estamos leyendo!
Matías