lunes, 6 de septiembre de 2010

Preludio

Me siento agotada, como si cada día fuera una piedra más sobre mi espalda. Ya no puedo seguir hablando en ese tono impersonal que simula un optimismo escondido en lo inmortal. Ya no puedo seguir escudándome en paredes de palabras que ni siquiera tienen vida propia. Mis sentimientos dejaron de ser actuaciones, hoy lo noté porque un silencio que desenterró mis lágrimas me recibió en la entrada. Era alegre y juguetón, pero tan cruel como una abeja sin alas. La luz me devora al penetrar en mi cuerpo arrinconado. Sólo necesito sumergirme en un cielo oscuro para perderme de vista....

Es otra noche para pasar inadvertida entre putas y ladrones. Otra noche para convulsionar en el balcón y retar la causalidad. Una cosa trae la otra. Dos cosas que me traerán? Vuelvo a mi rincón donde se tritura la ilusión y se resquebrajan los vidrios falsos del recuerdo. Las quejas se alejan como la lluvia reposada, ahora sólo queda una extraña fijación en la forma concatenada de los cuerpos inanimados y el misterio del número cero.
Ya sé amanecer en la esquina del castigo.

jueves, 2 de septiembre de 2010

OjO S infantiles

Las ventanas de los edificios parecen ojos
ojos multiplicados
Las tapas de las alcantarillas parecen ojos
ojos solitarios
Las ruedas de los carros parecen ojos
ojos dinámicos
Los tornillos de las bisagras parecen ojos
ojos ajustados
La luna en septiembre parece un gran ojo
un ojo de cíclope
Sólo mis ojos no parecen ojos
sino huecos en las manos

Por eso yo los llamo ojitos infantiles.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Del Subsuelo


Ya no tragues impaciente los colores del amanecer.
No revuelvas más angustias en fluidos intrínsecos.
No alimentes la carne anquilosada que ya no sabe a sal
con misericordias e ilusiones.

Entierra bajo estas tablas
la lástima que escurre tus párpados
y remueve del tapete los enojos
que has regado.

Expulsa el encurtido de raíces
y desazones que llevas dentro,
deja que lo pudra el viento que traspasa tu ventana,
deja que lo calcine un rayo en medianoche.

Sacude las lunas que la noche excreta
hasta desahuciar su memoria,
Aspíralas y siente como la sangre de sus cráteres,
satura de palpitaciones tu músculo atrofiado.


Trazo Sempiterno

Debes estar seguro de que al caer
No vuelvas al inicio,
Sino al lugar donde siempre has estado.

Eres un cuerpo simultáneo que habita
El tiempo de subida y el tiempo de bajada.
Eres un cuerpo explayado en incontables
escaladas y avalanchas.

Has decidido no mirar abajo
Y has encontrado tu rostro
fraccionado en segundos congelados.

Tu cara anterior fue toda angustia
Tu cara presente la disuelve
En un instante estará ausente

No afanes los pasos,
Lo más próximo será el mismo ayer.
No temas llegar al final,
Estas atrapado en una montaña circular.

Debes estar seguro de que al caer,
no vuelvas al inicio.